Este año ya hemos recibido la primera trágica noticia: la muerte de un niño de seis años, en la estación de esquí Suiza de Saas-Fee. El culpable: una avalancha de nieve. Su monitora logró sobrevivir gracias a que quedó semienterrada y los servicios de emergencia lograron sacarla a tiempo.
Los aludes de nieve son la mayor causa de mortalidad en Alta Montaña. En Francia de los 432 accidentes por alud registrados, 173 accidentes fueron mortales, casi la mitad de ellos. Cuando llega el invierno y se cubren las montañas de nieve, miles de esquiadores y montañeros acuden a practicar los deportes de invierno. Algunos se aventuran más allá de las pistas arriesgándose a ser enterrado bajo metros de nieve. Todos los años hay fallecidos.
Y es que desde 1970 se han producido más de 120 muertos por avalanchas, de los cuales casi la mitad fueron en el Pirineo de Huesca. El suceso más grave ocurrió cuando un alud se desprendió sobre una columna de experimentados militares en Tuca de Paderna en Huesca. El trágico balance fue de nueve muertos. Durante el fin de semana se producen más accidentes porque es cuando los deportistas acuden a la montaña. El esquí de travesía es el deporte más castigado seguido del alpinismo y los esquiadores fuera de pista. Demasiados se aventuran sin tener la mínima experiencia y conocimiento de los peligros que esconde la montaña bajo sus pies.
Un fenómeno extraño.
Hoy en día se dispone de multitud de medios y estudios sobre las avalanchas pero aun así, sigue siendo un fenómeno extraño e impredecible. Los expertos la consideran lotería desafortunada. A muchos de ellos les tocó cuando menos se lo esperaban. Su complejidad radica en la multitud de factores que intervienen en su formación. Por definición se producen cuando existe una gran cantidad de nieve acumulada y esta se derrumba hacia abajo de una ladera llevándose todo lo que encuentran a su paso. Todavía queda en Ordesa la cicatriz de una avalancha que arrastró piedras como coches y árboles de más de cuarenta años.
domingo, 11 de diciembre de 2011
¿Falta de nieve? No para un esquiador de montaña!!
Este puente de la Constitución las noticias que llegaban de las pistas eran desalentadoras. En el Pirineo Aragonés, sólamente ha abierto Cerler con apenas 5 km esquiables. En Cataluña tampoco se han librado de la falta de nieve, y sólamente han abierto Vallter 2000 y poco más. Esperemos que pronto lleguen temporales de nieve y las llenen.
Sin embargo, un esquiador de montaña no tiene que rezar para que nieve, sino que puede ir a buscarla. Sólo tiene que enganchar sus focas y su material e ir a aquellos rincones de la montaña que entre sus sombras se esconden unos "fuera pistas" sin comparación a los de las estaciones de esquí.
Por ejemplo, ahora el Aneto tiene nieve y además hay muy poca gente. Sin duda alguna, la bajada por el glaciar es una de las mejores que existen en el Pirineo. O sino por el pico vecino, la Maladeta, cuyo tramo final contiene una pala, sólo apta para esquiadores extremos. Los tres miles de las Argualas y el Macizo de los Infiernos
Así que ya saben amigos, no esperen las nieves. Cojan sus esquís y pieles de foca y echesen al monte que hay mucha nieve virgen esperándoles.
Aún faltando la nieve, el esquiador de montaña siempre tira hacia arriba
Sin embargo, un esquiador de montaña no tiene que rezar para que nieve, sino que puede ir a buscarla. Sólo tiene que enganchar sus focas y su material e ir a aquellos rincones de la montaña que entre sus sombras se esconden unos "fuera pistas" sin comparación a los de las estaciones de esquí.
Por ejemplo, ahora el Aneto tiene nieve y además hay muy poca gente. Sin duda alguna, la bajada por el glaciar es una de las mejores que existen en el Pirineo. O sino por el pico vecino, la Maladeta, cuyo tramo final contiene una pala, sólo apta para esquiadores extremos. Los tres miles de las Argualas y el Macizo de los Infiernos
Así que ya saben amigos, no esperen las nieves. Cojan sus esquís y pieles de foca y echesen al monte que hay mucha nieve virgen esperándoles.
Aún faltando la nieve, el esquiador de montaña siempre tira hacia arriba
sábado, 10 de diciembre de 2011
Vuelta al Cadí
Vídeo sin audio de la vuelta al Cadí. El recorrido comienza y termina en el pueblo de Gossol, en el extremo este de la Provincia de Lléida, en el Pirineo Catalán. Sube hasta el Petraforca para después bajar por una glera y dar la vuelta al macizo por un gran bosque de pinos.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Tres estaciones en el Pirineo Aragonés
Vídeo con fotografía y sonidos naturales de una nevada, tormenta y cascadas extraídas del Valle de Tena en el Pirineo Aragonés
jueves, 8 de diciembre de 2011
Rafting el Río Gállego
A las orillas del Gállego, vigilados de cerca por los imponentes Mallos de Riglos se encuentra el pueblo de Murillo de Gállego. Tradicionalmente dedicado a la agricultura y ganadería, este rincón oscense ha encontrado en sus montañas y su río una nueva fuente de riqueza. Además de escalada en los mallos, en este tramo del Gállego se encuentra uno de los mejores Raftings que existen en España.
La mejor época del año para echarse al río es en primavera porque el deshielo hace que baje más caudal.
El recorrido completo comienza casi a los piés de la presa del Pantano de La Peña. La longitud total es de unos 10 km y se considera de nivel III, con rápidos de III a IV grado.
Lo primero que se hace es volcar y ensayar posiciones de seguridad en caso de caer al agua. Después comienza el emocionante recorrido.

Primero comienza con un salto de agua que hace una ola.

a href="http://www.flickr.com/photos/sacusnet/6479173111/" title="P1390554 por Sacus, en Flickr">
Después tras un par de saltos y curvas llega la parte más delicada: el embudo, un estrecho pasillo con varios saltos y rocas salientes por donde se tiene que ir abriendo camino la barca.



Una vez pasado el punto más difícil, ya uno se puede relajar más con cuidado de no caerse al agua.

Y si alguno se ha quedado con ganas, también puede hacer barrancos, hidrospeed, kayak, escalada, paintball...
La mejor época del año para echarse al río es en primavera porque el deshielo hace que baje más caudal.
El recorrido completo comienza casi a los piés de la presa del Pantano de La Peña. La longitud total es de unos 10 km y se considera de nivel III, con rápidos de III a IV grado.
Lo primero que se hace es volcar y ensayar posiciones de seguridad en caso de caer al agua. Después comienza el emocionante recorrido.
Primero comienza con un salto de agua que hace una ola.
a href="http://www.flickr.com/photos/sacusnet/6479173111/" title="P1390554 por Sacus, en Flickr">
Después tras un par de saltos y curvas llega la parte más delicada: el embudo, un estrecho pasillo con varios saltos y rocas salientes por donde se tiene que ir abriendo camino la barca.
Una vez pasado el punto más difícil, ya uno se puede relajar más con cuidado de no caerse al agua.
Y si alguno se ha quedado con ganas, también puede hacer barrancos, hidrospeed, kayak, escalada, paintball...
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Ascensión al Pico Escarra
Justo encima de Bubal, en el término municipal de Sallent de Gállego, Valle de Tena, uno de los picos que destacan es la Punta de La Sarra que hace esquina entre Bubal y el valle del río Aguas Limpias.
Se puede llegar en coche hasta el embalse de La Sarra. Primero hay que bajar hasta Sallent de Gállego. Pasado el estanco que hay en una plazoleta, cogemos el desvío que hay a la izquierda y que sube hacia arriba. Seguimos por esta cuesta que hace un zig zag por varias urbanizaciones para acabar empalmando con una estrecha carretera en las faldas del pico Foratata, que llega hasta el embalse.

Desde el embalse hay que comenzar a andar siguiendo la pista forestal que comienza justo a la izquierda de la pared del embalse y que atraviesa un bosque de pinos.

El camino sube haciendo un zig zag por todo el pinar. Se puede acortar por senderos que se encuentran a los lados de la pista forestal y que están indicados por mojones.

El último atajo termina muy cerca de un torrentillo de montaña.

Seguimos por la pista hasta que los mojones marcan el inicio de un sendero que transcurre a lo largo de una pradera alpina.

Cogemos este sendero que llega hasta una casa, y continúa hasta un pequeño Ibón de montaña. A la izquierda de este Ibón continúa el sendero que asciende haciendo un zig zag por la pedrera de La Sarra hasta llegar a la cresta del Pico.


Al llegar a la cresta se puede divisar el refugio y el embalse de Respomuso, y los picos de La Fache al fondo del valle, en frente nuestro el Balaitous, la Frondiellas y a la izquierda en forma de piramide, El Palas.


Ya sólamente queda crestear con cuidado hasta llegar al Pico La Sarra y disfrutar de unas magníficas vistas del Valle de Tena y el Valle Aguas Limpias.


Se puede llegar en coche hasta el embalse de La Sarra. Primero hay que bajar hasta Sallent de Gállego. Pasado el estanco que hay en una plazoleta, cogemos el desvío que hay a la izquierda y que sube hacia arriba. Seguimos por esta cuesta que hace un zig zag por varias urbanizaciones para acabar empalmando con una estrecha carretera en las faldas del pico Foratata, que llega hasta el embalse.
Desde el embalse hay que comenzar a andar siguiendo la pista forestal que comienza justo a la izquierda de la pared del embalse y que atraviesa un bosque de pinos.
El camino sube haciendo un zig zag por todo el pinar. Se puede acortar por senderos que se encuentran a los lados de la pista forestal y que están indicados por mojones.
El último atajo termina muy cerca de un torrentillo de montaña.
Seguimos por la pista hasta que los mojones marcan el inicio de un sendero que transcurre a lo largo de una pradera alpina.
Cogemos este sendero que llega hasta una casa, y continúa hasta un pequeño Ibón de montaña. A la izquierda de este Ibón continúa el sendero que asciende haciendo un zig zag por la pedrera de La Sarra hasta llegar a la cresta del Pico.
Al llegar a la cresta se puede divisar el refugio y el embalse de Respomuso, y los picos de La Fache al fondo del valle, en frente nuestro el Balaitous, la Frondiellas y a la izquierda en forma de piramide, El Palas.
Ya sólamente queda crestear con cuidado hasta llegar al Pico La Sarra y disfrutar de unas magníficas vistas del Valle de Tena y el Valle Aguas Limpias.
martes, 29 de noviembre de 2011
Subida Pico Mandilar/Peña Blanca de Hoz
Los primeros trescientos metros de desnivel transcurren por una pista forestal que atraviesa el bosque. Hay varios pequeños senderos por los que se puede atajar.
Una vez acabado el bosque, comienza otra pista que rodea el costado izquierdo por la montaña, y luego sube hacia donde pasa la silla de 4 que lleva a los lagos de Saboco y Asnos. Por la cara que sigue a los lagos continuamos por el camino hasta el repecho final del Pico Mandilar. Hasta aquí tiene dificil pérdida y es el recorrido de la Puyada Panticosa. Hasta aquí suman mil metros de desnivel.

Desde aquí se puede disfrutar de una de las mejores panorámicas del valle.


Luego, se baja hasta el Ibón de asnos.

El camino continúa por la pared rocosa encima de este ibón. Al principio es ancho pero luego, se debe hacer un pequeño destrepe indicado con mojones para recorrer esta pared de piedra.

Antes de llegar a la pedrera de Peña Blanca, se atraviesa una pradera rocosa.


Por último se enfila la pedrera hasta llegar al collado, tras atravesar una pared de rocas.

Ascendiendo por el collado los últimos metros, se llega hasta Peña Blanca, que tiene unas vistas espectaculares.

Una vez acabado el bosque, comienza otra pista que rodea el costado izquierdo por la montaña, y luego sube hacia donde pasa la silla de 4 que lleva a los lagos de Saboco y Asnos. Por la cara que sigue a los lagos continuamos por el camino hasta el repecho final del Pico Mandilar. Hasta aquí tiene dificil pérdida y es el recorrido de la Puyada Panticosa. Hasta aquí suman mil metros de desnivel.
Desde aquí se puede disfrutar de una de las mejores panorámicas del valle.
Luego, se baja hasta el Ibón de asnos.
El camino continúa por la pared rocosa encima de este ibón. Al principio es ancho pero luego, se debe hacer un pequeño destrepe indicado con mojones para recorrer esta pared de piedra.
Antes de llegar a la pedrera de Peña Blanca, se atraviesa una pradera rocosa.
Por último se enfila la pedrera hasta llegar al collado, tras atravesar una pared de rocas.
Ascendiendo por el collado los últimos metros, se llega hasta Peña Blanca, que tiene unas vistas espectaculares.
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